PROCESOS DE CREACIÓN: ENCARNACIÓN, POSESIÓN Y EXORCISMO EN EL ARTE CONTEMPORÁNEO Apuntes sobre los modos de interacción entre idea y materia

Este discurso trata sobre los modos, sobre las maneras de encajar la idea con lamateria en la praxis artística contemporánea. Utilizando como fundamento metafórico para nuestra aproximación un acercamiento a las relaciones misteriológicas que nos aporta una cierta espiritualidad. Dejar claro que este discurso no pretende un acercamiento cristológico al hecho de la creación en un sentido dogmático y anquilosado. Más bien consiste en un acercamiento al hecho de la creación, o mejor dicho la producción artística, apoyada en una trasposición de los modos de interacción entre espíritu y materia hacia el terreno de la creación artística, en que este ‘espíritu’ toma el nombre de idea. Por tanto se produce una identificación entre espírituidea. Por lo menos en este contexto y en los modos en que estos interactúan con la materia.
Quiero huir por lo tanto de toda referencia o acercamiento icnográfico o dogmàtico al hecho cristológico, adentrándonos más en un análisis de sus formas de aparición o de mostración. ¿No es Cristo eso, un modo de mostración, un modo en que Dios toma cuerpo? Y no es el arte también, un modo de mostración, un modo de tomar cuerpo las ideas? Lo que diversos artistas con diferentes palabras han expresado: “Transformar lo invisible en visible, en eso consiste el arte.” Que hay más invisible que una idea… que hay más invisible que el espíritu? Es un recorrido por tanto, por los modos en que la invisibilidad se hace visible, y para ello debe tomar cuerpo, hacerse materia. Pero esta invisibilidad, este espíritu puede tomar cuerpo de diversas maneras: encarnándose o poseyendo la materia, esto define dos modos de interacción que acabaran resultando en dos “maneras” de arte.

Esto solo lo entenderán los que hayan creado, los que se hayan dejado poseer por la idea, a los que les haya faltado el aliento, el aliento que es el vehículo de la palabra. O sea, a los que en un momento dado, presos por el momento de ‘ruptura’(Ueda) embargados por la emoción les han faltado las palabras para decir, incluso casi para pensar. Ese es el momento de la encarnación, ese es el momento compuesto de dos momentos: Primero un desencaje, una falta de adecuación, un espacio de lo indefinido, de la búsqueda de la palabra o de la materia idónea. Una idea que busca encarnarse solo puede hacerlo de una sola manera en una sola materia, en una sola forma. Mientras que una idea poseedora puede poseer muchas materias diferentes. Al igual que Cristo, no podía encarnarse en cualquier cuerpo, solo un cuerpo podía albergar su pureza (el cuerpo de Jesús) y solo otro cuerpo igual de puro podía dar cobijo, dar albergue para que se produjese esa encarnación (el de Maria). Por tanto la materia solo podía ser una y solo esa, puesto que hay una identidad absoluta entre ese cuerpo (Jesús) y ese espíritu (Cristo), sino se produciría un desencaje. El desencaje que denota la posesión. Si la materia estáposeída por una idea que no le corresponde, no se produce el milagro de laidentidad, por lo tanto hay posesión y en todo momento puede diferenciarse lamateria de la idea. Pueden haber múltiples tipos de desencaje, infinitos tipos de desencaje, pero solo puede producirse un tipo de identidad, una y solo una. A solo puede ser igual a A. Nunca será igual a casi A o a B.
Por lo tanto es solo cuando el artista deviene un canal a través del cual la idea se materializa, se encarna, es cuando se produce ‘creación’. En cierta manera, solo se produce creación cuando el artista deja de crear, deja de ser él mismo (en una suerte de mors místico-creativa) para dejar paso a la idea para que se encarne, para que tome cuerpo. De hecho este aspecto es extrapolable a toda actividad humana, no solo a la propiamente artística sino a cualquier ámbito que implique la creatividad, o sea todos.

Cuando el artista no se deja llevar por la idea, no se deja ser un canal e introduce sus propias ideas, es entonces cuando la materia es poseída por la idea, y para entenderla es necesario exorcizarla para que salga. Al exorcizarla tenemos una división entre la materia y la idea, y por tanto podemos despojarnos de la materia puesto que tenemos la idea. En cambio en la idea encarnada no hay distinción entre materia e idea, por lo tanto no podremos separarlas, diferenciarlas. Lo uno es lo otro y lo otro lo uno. Y llegaremos a la una a través de la otra y viceversa. Es más, sin la una nunca podremos llegar a la otra. Es lo mismo que el símbolo de JesuCristo. Su símbolo es la cruz clavada en el suelo, es el símbolo de latrascendencia a través de la materia (la inmanencia). Es la cruz clavada en el suelo, en la tierra, en el humus (hombre). Es por lo tanto a través de este mundo, de la materia que llegamos a lo divino, a lo espiritual. Sin materia no puede haber trascendencia. Sin inmanencia no pude haber trascendencia. Pero es sólo a través de la materia espiritual, la materia que alberga la idea. O mejor dicho es solo a través de materia que a la vez es idea como podemos trascender nuestra realidad. Y ese es el verdadero sentido del arte y por extensión de la vida: trascender la materia. No rechazarla. No ignorarla. No despreciarla. Sino integrarla como vía para la trascendencia.

Se puede aducir que los artistas tienen un estilo propio, y eso seria lo que de ellos pondrían, por lo tanto estarían poseyendo la materia. Pero no! Puesto que ese estilo son ellos mismos como receptáculo y canal de la idea hacia la materia. Del mismo modo que no cualquier cuerpo podía albergar, cobijar el cuerpo de Jesús, para que no se produjera desencaje. Esa idea solo la puede albergar un artista que este ‘dispuesto‘ que esté en sintonía con esa idea. Por eso, solo puede expresar-se a través de él o de alguien similar a él.[/lang_es][lang_en]Este discurso trata sobre los modos, sobre las maneras de encajar la idea con lamateria en la praxis artística contemporánea. Utilizando como fundamento metafórico para nuestra aproximación un acercamiento a las relaciones misteriológicas que nos aporta una cierta espiritualidad. Dejar claro que este discurso no pretende un acercamiento cristológico al hecho de la creación en un sentido dogmático y anquilosado. Más bien consiste en un acercamiento al hecho de la creación, o mejor dicho la producción artística, apoyada en una trasposición de los modos de interacción entre espíritu y materia hacia el terreno de la creación artística, en que este ‘espíritu’ toma el nombre de idea. Por tanto se produce una identificación entre espírituidea. Por lo menos en este contexto y en los modos en que estos interactúan con la materia.

Quiero huir por lo tanto de toda referencia o acercamiento icnográfico o dogmàtico al hecho cristológico, adentrándonos más en un análisis de sus formas de aparición o de mostración. ¿No es Cristo eso, un modo de mostración, un modo en que Dios toma cuerpo? Y no es el arte también, un modo de mostración, un modo de tomar cuerpo las ideas? Lo que diversos artistas con diferentes palabras han expresado: “Transformar lo invisible en visible, en eso consiste el arte.” Que hay más invisible que una idea… que hay más invisible que el espíritu? Es un recorrido por tanto, por los modos en que la invisibilidad se hace visible, y para ello debe tomar cuerpo, hacerse materia. Pero esta invisibilidad, este espíritu puede tomar cuerpo de diversas maneras: encarnándose o poseyendo la materia, esto define dos modos de interacción que acabaran resultando en dos “maneras” de arte.

Esto solo lo entenderán los que hayan creado, los que se hayan dejado poseer por la idea, a los que les haya faltado el aliento, el aliento que es el vehículo de la palabra. O sea, a los que en un momento dado, presos por el momento de ‘ruptura’(Ueda) embargados por la emoción les han faltado las palabras para decir, incluso casi para pensar. Ese es el momento de la encarnación, ese es el momento compuesto de dos momentos: Primero un desencaje, una falta de adecuación, un espacio de lo indefinido, de la búsqueda de la palabra o de la materia idónea. Una idea que busca encarnarse solo puede hacerlo de una sola manera en una sola materia, en una sola forma. Mientras que una idea poseedora puede poseer muchas materias diferentes. Al igual que Cristo, no podía encarnarse en cualquier cuerpo, solo un cuerpo podía albergar su pureza (el cuerpo de Jesús) y solo otro cuerpo igual de puro podía dar cobijo, dar albergue para que se produjese esa encarnación (el de Maria). Por tanto la materia solo podía ser una y solo esa, puesto que hay una identidad absoluta entre ese cuerpo (Jesús) y ese espíritu (Cristo), sino se produciría un desencaje. El desencaje que denota la posesión. Si la materia estáposeída por una idea que no le corresponde, no se produce el milagro de laidentidad, por lo tanto hay posesión y en todo momento puede diferenciarse lamateria de la idea. Pueden haber múltiples tipos de desencaje, infinitos tipos de desencaje, pero solo puede producirse un tipo de identidad, una y solo una. A solo puede ser igual a A. Nunca será igual a casi A o a B.

Por lo tanto es solo cuando el artista deviene un canal a través del cual la idea se materializa, se encarna, es cuando se produce ‘creación’. En cierta manera, solo se produce creación cuando el artista deja de crear, deja de ser él mismo (en una suerte de mors místico-creativa) para dejar paso a la idea para que se encarne, para que tome cuerpo. De hecho este aspecto es extrapolable a toda actividad humana, no solo a la propiamente artística sino a cualquier ámbito que implique la creatividad, o sea todos.

Cuando el artista no se deja llevar por la idea, no se deja ser un canal e introduce sus propias ideas, es entonces cuando la materia es poseída por la idea, y para entenderla es necesario exorcizarla para que salga. Al exorcizarla tenemos una división entre la materia y la idea, y por tanto podemos despojarnos de la materia puesto que tenemos la idea. En cambio en la idea encarnada no hay distinción entre materia e idea, por lo tanto no podremos separarlas, diferenciarlas. Lo uno es lo otro y lo otro lo uno. Y llegaremos a la una a través de la otra y viceversa. Es más, sin la una nunca podremos llegar a la otra. Es lo mismo que el símbolo de JesuCristo. Su símbolo es la cruz clavada en el suelo, es el símbolo de latrascendencia a través de la materia (la inmanencia). Es la cruz clavada en el suelo, en la tierra, en el humus (hombre). Es por lo tanto a través de este mundo, de la materia que llegamos a lo divino, a lo espiritual. Sin materia no puede haber trascendencia. Sin inmanencia no pude haber trascendencia. Pero es sólo a través de la materia espiritual, la materia que alberga la idea. O mejor dicho es solo a través de materia que a la vez es idea como podemos trascender nuestra realidad. Y ese es el verdadero sentido del arte y por extensión de la vida: trascender la materia. No rechazarla. No ignorarla. No despreciarla. Sino integrarla como vía para la trascendencia.

Se puede aducir que los artistas tienen un estilo propio, y eso seria lo que de ellos pondrían, por lo tanto estarían poseyendo la materia. Pero no! Puesto que ese estilo son ellos mismos como receptáculo y canal de la idea hacia la materia. Del mismo modo que no cualquier cuerpo podía albergar, cobijar el cuerpo de Jesús, para que no se produjera desencaje. Esa idea solo la puede albergar un artista que este ‘dispuesto‘ que esté en sintonía con esa idea. Por eso, solo puede expresar-se a través de él o de alguien similar a él.