Diario de una residencia – Los Gázquez – Día 8

19 de Agosto – El objetivo de hoy es conseguir arcilla preparada a ser posible de la zona. Para ello nos hemos ido a Guadix donde al parecer hay varias tiendas de alfareria y también talleres. No ha sido fácil encontrar los talleres, pero gracias a Rafael -un señor muy amable al que hemos preguntado y que ha ejercido de guía improvisado acompañandonos a los dos talleres que aun quedan en Guadix.

Rafael el guía de Guadix.

El primero a punto de cerrar! Es una lástima que se pierda la tradición alfarera de esta zona… En esta alfarería solo tenian arcilla no de la zona sino que proviene de nada más y nada menos que de Barcelona!

Al fin hemos llegado a la Alfarería José Balboa.

La Alfareria José Balboa de Guadix.

Allí hemos hablado con José, el alfarero que ha sido muy amable. Él sí que tiene arcilla de Guadix, pero básicamente por que se la prepara él con este sistema de “balsas” que depuran la arcilla por decantación. ha sido muy interesante ver el proceso desde la arcilla en bruto hasta que se obtiene la arcilla fina. Al principio se mostraba un poco reacio a vendernos “su” arcilla ya que para vender tiene la de Baercelona, pero una vez le he explicado el proyecto al final le he convencido.

Canal por donde baja la arcilla líquida hasta la primera balsa. Encima se aprecia la arcilla en bruto.

Primera y segunda balsa de decantación.

Además nos ha explicado algo muy interesante y útil para el proyecto: la arcilla de Guadix es la mejor para realizar la pieza, ya que es mucho más porosa que la de Barcelona, que según sus palabras es demasiado buena, por ser muy fina, pero esto hace que cierre el poro y no transpire, principio elemental para que un botijo mantenga el agua fresca.

José Balboa en la última balsa con la arcilla definitiva.